Caballos de Troya

Policías realizaron arresto fingiendo ser trabajadores del MIDES

Vengo porque en el día de hoy personas extrañas se llevaron a mi hermano”, declaró Yanina1 en la Seccional 11 en Delta del Tigre, departamento de San José, el 11 de noviembre de 2015 a las 13:15 horas.

Dos horas y media antes había recibido en el patio de su casa la visita de un hombre alto, pelado, de buzo gris y pantalón marrón, que se bajó de un auto blanco con vidrios polarizados, con una carpeta de color celeste en sus manos, les preguntó sus nombres y si ambos eran mayores de edad.

Ella tenía 18 años y él 19. Estaban tomando mate, mientras el hijo de la joven daba sus primeros pasos en el fondo del terreno. El hombre dijo que lo habían mandado del Ministerio de Desarrollo Social (Mides). Yanina y su hermano supusieron que venía a “inspeccionar” la casa; el día anterior una dupla de trabajadoras del Equipo Territorial de Atención Familiar (ETAF) había mantenido una entrevista con ellos en el interior de la vivienda para evaluar su posible ingreso al programa Cercanías2.

El calvo les preguntó por su situación familiar y por los materiales de construcción de la casa.

-Voy a poner como que se llueve todo.

-No pongas “como que”. Poné que se llueve todo -dijo ella.

-¿Querés pasar a inspeccionar? -ofreció Daniel.

-¿Ninguno de los dos está trabajando, no? -continuó el hombre en diálogo con Yanina-. Ya que él no está trabajando, a vos te va a ayudar que te acompañe a pedir la ayuda del Mides -dijo, en referencia a, según entendieron los jóvenes, conseguir la Tarjeta Uruguay Social (TUS), conocida en los barrios como “la tarjeta del Mides”. Le pidió el número de teléfono de la casa para estar en comunicación con ellos y se fue en el auto.

Diez minutos después Yanina atendió un llamado telefónico. Era una señora que preguntaba por ella y le consultaba si había estado Luis en la casa. “Yo le dije que había estado el muchacho del Mides”.

-Tenés que presentarte en la policlínica y tu hermano tiene que ir sí o sí para que puedan recibir más ayuda, siendo dos los que no están en caja. Si está él, eso te puede ayudar. Tienen que llevar las cédulas.

Yanina recuerda que su hermano le advirtió: Acordáte, éstos son milicos. “Yo no le quise creer e insistí en ir a la policlínica a buscar la tarjeta”. Él agarró la bicicleta y junto al niño de ella, de un año y medio, caminaron en diagonal hacia la policlínica de paredes externas grises y descascaradas, y techo a dos aguas de chapa color mostaza, donde entonces funcionaba el Socat de 10 a 12 de la mañana. Cuando llegaron, vieron al auto blanco estacionado en la puerta del centro de salud de ASSE. Entraron y preguntaron por las muchachas del Mides. Los recibió Cecilia Nauar, trabajadora social del Socat. Yanina le dijo que los mandaban del Mides por la tarjeta. Ante el desconocimiento de esa citación para el trámite, Nauar les preguntó si recordaban el nombre de quien los había convocado y la joven nombró a Luis. Nauar dijo que no tenía referencias y les propuso que esperaran a que ella averiguara con la Oficina Territorial del Mides, cuyo titular es Luis Gustavo Perlas, conocido en la zona por su segundo nombre. Pero el joven aclaró que el auto en el que el supuesto funcionario había ido a su casa estaba estacionado en la puerta. Entonces salieron a preguntar.

Se bajaron del auto tres hombres y uno de ellos les pidió los nombres. Nauar, a su vez, les preguntó los suyos y sólo respondió quien decía llamarse Luis y que eran funcionarios del Mides. Ella se presentó también como trabajadora del Socat Mides e indagó acerca del área específica de trabajo de los tres hombres. Luis respondió: “Estamos tan descoordinados que no te avisamos, coordinamos con el Mides y con Salud Pública”.

La situación me resultó sumamente extraña e irregular -recordó la trabajadora social-. Ellos se mostraban nerviosos ante las preguntas. Uno hacía como que escribía en una carpeta y le temblaban un poco las manos. Fingieron una conversación telefónica por celular y dijeron que debían esperar a otra supuesta persona que contaba con el formulario que les solicité, teniendo en cuenta que decían ser adjudicadores de la TUS. Mientras esperábamos, solicitaron las cédulas de identidad a los jóvenes, que se las brindaron”.

En ese momento, uno de ellos tomó de la muñeca a Daniel y le dijo: “Esto es un procedimiento policial, queda detenido”. “Sin mediar ninguna identificación policial, ni mostrar orden judicial”, aclara Nauar, que les cuestionó esta forma de actuar, manifestando que el procedimiento de detención no era correcto.

El joven se quitó rápidamente las chancletas y salió corriendo, atravesando la esquina de la manzana donde está la policlínica y el merendero del INDA, hacia la feria de los miércoles. Dos de los hombres no identificados salieron corriendo detrás de Daniel. El auto arrancó y el conductor debió recordar a sus compañeros que se subieran al coche. Aceleraron el vehículo, aunque Cecilia se puso frente al capó. Yanina también salió corriendo tras el auto, pero llegó hasta la esquina, cayendo de rodillas, desvaneciéndose. Su hijo había quedado llorando en el suelo, testigo de la escena. Nauar lo alzó en brazos y lo llevó adentro de la policlínica. El niño fue contenido por dos funcionarias de ASSE y una de Uruguay Crece Contigo hasta que su madre volvió, angustiada y nerviosa por el destino de su hermano.

A lo lejos se sintieron cinco disparos que rozaron a Daniel. Decidió entregarse. Su familia no lo sabría sino hasta 12 horas después.

HACERSE PASAR. Mientras tanto, desde la policlínica llamaron a la Seccional 11 de Delta del Tigre, “tanto para denunciar lo acontecido, como para proteger al niño y a la joven”, contó Nauar, además de volver a preguntar en el Mides si tenían conocimiento de la situación. Desde la Oficina Territorial y la Dirección Departamental de Desarrollo Social respondieron que no sabían nada al respecto.

En la comisaría también les dijeron que no estaban al tanto del procedimiento. Unas horas después informaron “que se trató de un operativo vinculado a la Seccional 5 de Montevideo, y que no podían dar más datos”, señala la nota que el Socat le elevó dos días después al Mides, al Ministerio del Interior (MI) y al Ministerio de Salud Pública (MSP).

Pasadas doce horas del arresto, la familia de Daniel sería notificada de que se encontraba detenido en un calabozo y podían llevarle ropa y calzado. Sus pies estaban hinchados de correr y clavarse espinas. Su cuerpo magullado por golpes y machucones internos. “No me abraces que me duele”, le dijo a su hermana. Saben dónde pegar para no dejar marcas. Saben cuánto y cómo hacerlo para que empieces a hablar. Ahora vienen los gorilas, le advirtieron. Vinieron con un balde y le pasaron bien despacito la esponja por los brazos y piernas. Conectaron el cable pelado a un alargue y le dieron electricidad durante seis horas. Los choques le aceleraron el corazón.

Me dijeron que eran del Mides y en verdad eran policías. Me mintieron. ¿Por qué, si tenían una orden judicial y lo tuvieron cara a cara a mi hermano, en mi casa, no lo detuvieron ahí?”, cuestiona Yanina.

Se violó la privacidad de la familia, invocando la presencia del Mides. No se respetaron los procedimientos. Se vulneraron los derechos de esa familia y perjudicó nuestra intervención como equipo”, opinó Ariel Vázquez, coordinador del ETAF de Delta cuyo equipo recién comenzaba un vínculo con la familia que ingresaba a Cercanías. El plazo mínimo de trabajo, a través de encuentros semanales, se estima entre nueve meses y un año y medio “con metodología de proximidad, en un proceso de apoyo psico-social y educativo orientado por metas prefijadas para restituir derechos sociales y calidad de vida3.

El trabajo territorial de ETAF “implica estar en la vivienda de cada familia, lograr confianza para que te cuenten sus dificultades”, añadió Vázquez. “Este atropello retrasó la intervención. Parecía que nosotros habíamos generado eso”. El coordinador señaló que el procedimiento de ETAF es “netamente de inclusión social”.

 

Diez años de políticas sociales del Mides en ese territorio llevaron a que entre los sectores más vulnerables y vulnerados se legitimara a los trabajadores del ministerio para entrar a su mundo privado, evalúan desde el ETAF. La intervención de la Policía repercutió en el equipo del Socat que, desde entonces, ha mantenido numerosas reuniones en las que se cuestionan cómo se están pensando las políticas sociales y si estas prácticas no terminan quedado en mero control, en lugar de facilitar el acceso a los derechos.

El 13 de noviembre, el equipo de la ONG Instituto del Hombre (IDH) que gestiona el Socat elevó una nota dirigida al Mides, al Ministerio del Interior (MI) y al Ministerio de Salud Pública (MSP) en la que detallaban lo ocurrido y expresaban su “gran preocupación ante irregularidades en un procedimiento policial que involucró a las tres instituciones”.

Nos preguntamos si la policía maneja la información precisa sobre los procedimientos del MIDES y su articulación con Salud Pública. Asimismo, para la familia, se generó una asociación directa entre la visita del MIDES y la Policlínica con el accionar policial, lo cual es sumamente riesgoso ya que creemos que compromete el trabajo del MIDES y Salud Pública en el territorio, por la asociación generada entre el MIDES, Salud Pública y Ministerio del Interior”, dice la carta que llegó a la cúpula de Desarrollo Social; algunas fuentes señalan que Arismendi y Bonomi habrían dialogado al respecto en el siguiente Consejo de Ministros.

Si ante la presencia de una trabajadora del SOCAT IDH-MIDES, se modificó el accionar policial, presentando dudas y nervios en sus acciones, nos preguntamos: si proceden de esta manera tan arbitraria cuando estamos presentes, ¿cómo es cuándo no lo estamos? (…) Se trata de un procedimiento totalmente irregular, donde la policía invoca e involucra a otras instituciones públicas, con la gravedad que eso significa. Sin duda, nuestra presencia permitió que lo sucedido trascienda de la esfera cotidiana para conocerse en otros ámbitos institucionales, pero es sabido que para los jóvenes en el barrio las arbitrariedades policiales son situaciones cotidianas que es necesario transformar. Esa es la preocupación de fondo de quienes trabajamos en el territorio, y en lo que apostamos a trabajar día a día, desde un enfoque de derechos humanos, velando por el desarrollo pleno de todas las personas. Ante lo dicho, cabe esperar que las autoridades competentes puedan esclarecer lo sucedido y tomar las decisiones pertinentes con el personal policial involucrado en las irregularidades del procedimiento”, finalizaba la nota.

En noviembre, se radicó la denuncia en el 0800 5000 del MI para que se investigara el procedimiento policial. Al no recibir información, se reiteró la denuncia en marzo. Desde Asuntos Internos del MI ubicaron la denuncia de marzo y“pedimos información a la Jefatura Departamental de San José. Nos llegó esa información, pero no nos quedó claro (qué pasó) y esperamos nueva documentación para citar a declarar” a quienes presenciaron el hecho, indicó Estela González, responsable de esa área del ministerio.

En diálogo con Brecha, González detalló que solicitaron al Juzgado de Libertad una copia del expediente judicial y de “las actuaciones que se derivaron al Juzgado por las cuales se procesó” al joven. Mientras esperan que esta respuesta les llegue en el correr de la próxima semana, la funcionaria manifestó: “Aparentemente lo único que habrían hecho (los policías) es no identificarse debidamente en el procedimiento. Aparentemente el accionar fue correcto. No se sabe a ciencia cierta qué es lo que ocurrió”.

La ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, prefirió no hacer declaraciones sobre el caso, “para respetar las investigaciones que se están haciendo desde la Justicia que determinarán si el procedimiento de que la Policía pueda presentarse como si fueran del Mides es correcto”, explicaron fuentes de esa cartera.

REPETIDO. El Ministerio del Interior (MI) es el organismo con mayor porcentaje de denuncias en su contra (16,5%) registradas por la INDDHH en 20145. A su vez, si estos datos se cruzan con las denuncias por violaciones a la integridad personal, representan 20,5% del total.

En diciembre, trabajando lo ocurrido en la puerta de la Policlínica del Delta, el Nodo Familia decidió acompañar la presentación de una denuncia ante la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH) por parte de los familiares del detenido, firmada por integrantes de la policlínica de ASSE y de los programas del Mides que trabajan en la zona (SOCAT, CAIF, ETAF, UCC, Jóvenes en Red), además del jefe de la Oficina Territorial del Mides. Todavía no han recibido notificaciones de avances por parte de la Institución.

Después del olor ácido y dulzón de la curtiembre de Nuevo París. Después de los humedales y el puente de la Barra de Santa Lucía. Entre casas bajas, parquecitos al frente con naranjos, calles de balastro y la Seccional 11 de San José, está la rotonda-plaza y más atrás el merendero del INDA y la Policlínica de ASSE. Avanzando tres cuadras más hacia el Canal, frente a una Santería y Agropecuaria, está la nueva sede del Socat IDH, que comparte el espacio con el Aula Comunitaria y con Jóvenes en Red.

Delta del Tigre es el ingreso a Ciudad del Plata, con 20 mil habitantes (según el Censo 2011) y más presencia policial desde diciembre del año pasado cuando oficiales irrumpieron en viviendas donde funcionaban bocas de pasta base, llevando a cabo al menos dos operativos mientras el equipo ETAF hacía la visita semanal a alguna familia. Por la tarde comienzan los patrullajes y el acoso a los jóvenes en el fondo de este barrio que se extiende por 15 cuadras, mientras decenas de familias clasifican la basura en el vertedero.

Las hermanas de Daniel cuentan que este lunes rechazaron al equipo de Uruguay Crece Contigo. Ya no les creen nada. Necesitan la “ayuda”, pero no confían en quien la provee o gestiona. “Hasta el día de hoy no sabemos bien qué pasó. ¿Cómo sabían los datos? ¿Cómo sabían que habíamos estado hablando sobre la Tarjeta?”, pregunta la hermana mayor de Yanina y Daniel.

Yanina todavía no tramitó su Tarjeta Uruguay Social. Cursa un embarazo de cinco meses y cada semana, cuando visita a su hermano en el Comcar, tiene miedo por las peleas entre presos de las que ha sido testigo, porque los guardias dejan que se hieran, que se maten, y recién después entran. Porque en la primera visita su hermano resultó con un puntazo en el pecho y en las últimas semanas vio muchas peleas como éstas por disputas de poder o porque no se comparten cigarros o panchos que les llevan sus familias en los paquetes.

Yanina se siente culpable porque su hermano cayó preso. Durante la semana siguiente a la detención, su hijo pedía en sueños por su tío, lloraba y gritaba su nombre. Ella también tiene pesadillas.

Frente a la parada de la plaza central del Delta, un caballo negro se suelta de la cuerda que tensaba el tronco y echa a andar. Huye de los ladridos de un cimarrón. Dos hombres lo corren. No lo alcanzan.

1Para preservar la identidad de los denunciantes, los nombres fueron cambiados.

2“La creación de la Estrategia Nacional de Fortalecimiento de las Capacidades Familiares, CERCANÍAS supone un esfuerzo interinstitucional para la atención prioritaria de familias en situación de extrema vulnerabilidad a través de la acción articulada de los organismos en el efectivo acceso a prestaciones, derechos y servicios. (…) participan MIDES, MVOTMA, ASSE, ANEP-CODICEN e INAU, que se propone en el marco de la Reforma Social, mejorar la eficiencia de las intervenciones del Estado ante situaciones de extrema vulnerabilidad social considerando a la familia como sujeto. Busca promover una gestión del cambio en las instituciones para superar fragmentaciones y superposiciones; mejorar la articulación de los servicios a nivel territorial promoviendo el trabajo en red y la integralidad en el primer nivel de atención; desarrollar un segundo nivel especializado en trabajo de proximidad con las familias que presenten mayor índice de carencias críticas y de vulnerabilidad socio-familiar; y garantizar un acceso rápido y eficiente a las prestaciones sociales básicas existentes.” Cartilla de Programas MIDES, Asesoría Nacional de Políticas Sociales, 2013. En: http://www.mides.gub.uy/innovaportal/file/22968/1/cartilla_programas_mides.pdf

3Mides, 2013, op. cit.

4Mides, 2013, op. cit.

5INDDHH, III Informe Anual a la Asamblea General, 30 abril 2015.

CUESTIÓN DE CERCANÍAS

¿Quiénes y cómo pueden acceder al PROGRAMA Cercanías? “Los grupos familiares invitados por los ETAF son seleccionados a partir de un índice acumulado que integra la situación de pobreza extrema (identificada por equipos de la Dirección Nacional de Evaluación y Monitoreo del MIDES) y la situación de vulnerabilidad socio-familiar identificada a través del diagnóstico que realizan servicios sociales en territorio (Nodos/redes locales, Oficinas del MIDES, SOCAT, Centros de INAU, referentes de servicios sociales, etc). A partir del índice se genera un orden de prelación de situaciones por región, que es revisado por un Comité Local que confirma si hay otros equipos sociales acompañando la situación, cuidando la confidencialidad de la información”4.

El índice se produce con un puntaje sumado a partir de un formulario que deben completar sobre cada familia evaluada. En la planilla indagan nombre, apellido y otros datos personales de cada integrante del grupo familiar, referencias del hogar, la situación laboral de riesgo que pueden presentar, ausencia o debilidad de figuras parentales, problemas de desnutrición, desvinculación educativa, si hay adolescentes y jóvenes que no estudian ni trabajan, problemas de adaptación escolar, desempeño educativo e inasistencias, si hay integrantes que están en situación de calle y/o con consumo problemático de drogas, si hay sospechas o denuncias de violencia intrafamiliar y/o explotación sexual, cuál es la atención en salud (embarazos sin control, enfermedades crónicas, problemas de salud mental), si hay integrantes del hogar con discapacidad sin espacios de salud, socialización o educación, si la vivienda está afectada por un hábitat degradado, deficitario /o inundable, si hay integrantes que estén o hayan estado en conflicto con la ley, si se identifica algún adulto referente del hogar con el cual establecer alianza que permita sustentar una estrategia de abordaje con la familia y, por último, si la familia integra alguna red vecinal o institucional en la zona.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s